Mr. Pepitos

Navidades

Publicado en Amoríos por mrpepitos en Diciembre 23, 2009

Hoy escuché que Calamaro decía ‘feliz navidad sangrienta, te desea mi corazón en venta’. Anoche fumé un porro armado por una chica rubia y tomé cervezas que pedimos a un delivery. Ni sms ni msn ni otras siglas.

Cerezas

Publicado en Amoríos, Diario por mrpepitos en Diciembre 22, 2009

Me sonrrojo de pensar en la imposibilidad de no extrañarte. Te veo en Marzo; no te afeites, ni te cortes el pelo. Comé comida de casa, cultivá cerezas y escribime siempre después de las once. Reite, reite; siempre reite que te hace más lindo, te redondea la cara, te ilumina los dientes de arriba. Te volvés pequeño y conocido; das ganas cuando te reís. Me sonrrojo de saber que este mail no te lo mando porque no chequeás tu correo con frecuencia y porque también soy un estúpido, un pelotudo y también un hipócrita. Beso. Y todo eso.

Chorizos

Publicado en Amoríos, Diario por mrpepitos en Diciembre 18, 2009

Tres litros de café negro y guerrita sana. Le quedaba tan bien a mi cama que nos reíamos de la cursileria de esa frase. Le dije que soy yo quien siempre tiene que hablar las rupturas y plantear los temas incómodos justo cuando estamos acostados. Él es hermoso. Tomamos cerveza fria y fresca y después comimos un chorizo cortado en siete partecitas que el mozo nos acercó porque no tenían maní. Y, después, sin querer, aparecimos en mi casa, en mi cama, y con los alfajores de la madrugada. Enero nos vas va a separar por un largo rato.

Cuadros

Publicado en Café y corbata por mrpepitos en Diciembre 10, 2009

Me dijo que a la calle la está partiendo un sol de puta madre. Firmó asistencia, me preguntó si sabía que Banfield no había salido campeón ayer y se sentó. Tomó agua mineral y volvió a decir algo del calor. Bajó la voz, despacito, y me comentó que estaba sorprendido para bien; me contó que en la puerta de la oficina -en donde el sol rompía el asfalto- una compañera de nosotros -que es hermosamente cristalina- se despedía con un beso largo de su novia. Me dijo que le encantó el cuadro.
Él lee Olé casi todas las tardes mientras labura al lado mío y tiene una novia que canta en la banda que ambos forman cuando yiran los fines de semanas.

Matías

Publicado en Amoríos, Diario por mrpepitos en Diciembre 3, 2009

Recién colgué con Mati. No lo veo desde enero de este año, cuando nos conocimos inventamos una conexión que después se hizo cierta. Unos ahorros bien empleados lo arrojaron en Córdoba con la idea de vivirla en diez días, quería caminar y fumar en las Sierras. Estuvo ahí (en las sierras) cerca de cinco noches, a las otra las pasó en mi comedor, en mi pieza; después de la primera que nos conocimos en la casualidad de un shopping y en la mentira de una película de ciencia y de ficción. Después se fue a su Boedo de siempre. Se volvió desempleado y con algo de guita y yo me quedé estupidizado con su acento y su perfume. Hablábamos por teléfono todas las tardes y hasta nos decíamos que nos extrañábamos. Yo trabajaba en una oficina en Córdoba a la que empezaba a odiar cada vez que llegaba todas las mañana a las 9:30. Pobre, él me escuchaba el mismo martirio, diario y cotideano, por teléfono o por MSN. Los celos, el necesitarnos, el no coger, el no abrazarnos y el no olernos nos distanció y nos escupió a otras historias, cado uno a las suyas. Nunca más hablamos de amor. Después me tocó vacacionar unos 5 días en Buenos Aires pero no nos pudimos ver. Yo tenía que estar como en cinco lugares a la vez, flasheaba con un grupo de estudiantes brasileros que militaban entre ellos y que me cantaban bossas pegadizas, y también debía cumplir cometidos con personajes que se volvían interesantes después de las 12. Él estaba pero no estaba, tenía problemas de guita, de alquiler. Era enero, verano y yo no lo ví. Eso me dolió bien adentro, y sé que a él también. Los esquivos arden. Una noche, era un miércoles, me llamó desconsolado y con calor; pero ya era Mayo. Me dijo que nos perdonáramos todo, que hiciéramos las cosas bien, que él quería Córdoba. Me acuerdo que le respondí entre labios que yo quería Buenos Aires pero que también lo quería a él. En medio del último invierno, un sábado, volvimos a hablar. Pautamos encontrarnos en Rosario (porque nunca estuvo lejos), empezar a buscar departamentos, comprar un sommier de dos cuerpos y un tele grande. Nos quedamos mudos en la primavera porque siempre nos gana el silencio. Después vino mi cumpleaños y su saludo que me llenó de ganas: a los dos días me mudaba a Capital, a su ciudad y casi a su barrio. Siempre deliramos con él. Nos puede el entusiasmo de abrazarnos a cada rato, la utopía de un país justo, el café con leche de a dos. Ayer le ví una foto en facebook y sentí escalofrío. Él estaba sonrriente, con luz lejana y un buzo atado en la espalda. Abrí grande la foto y quería verlo cada vez más cerca. Hace unos minutos respiré profundo y lo llamé. “¡Leooo! ¡Con código de Capital!”, lo primero que dijo. Le conté algo pero no todo, él igual. Quedamos en esperar que el verano haga su trabajo.

Pendientes

Publicado en Amoríos, Diario por mrpepitos en Noviembre 30, 2009

Barrer las mentiras y la comida chatarra. Sacarnos de encima los resabios de mi último -y también reciente- noviembre. Soplar a la humedad, apagar la heladera y desembolsar las galletas. Desenchufar mi inseguridad y también la tuya.

Vamos al mar a jugar a que es de noche mientras llega nuestro enero.

MSN

Publicado en Amoríos, Msn por mrpepitos en Noviembre 29, 2009

Mr. Pepitos dice:

Yo quiero que te despiertes con ganas de mí. Que me digas que querés ver la final conmigo. Que me preguntes por mi sobrina. No quiero que calcules las fechas ni cuentes las horas, eso no. Tampoco quiero que razonemos la guita, pero quiero que viajemos en taxi por la avenida grande, que leas la nota esa que te digo. Perdoname, me voy de mambo.Yo sé que la facultad te pone pelotudo, y el calor y el departamento y que termina el año y tu hermana y mi otra historia y esta historia.

El dice:

Te extraño.

Lástimas

Publicado en Café y corbata, Mr. Pepitos por mrpepitos en Noviembre 26, 2009

Es, si el cálculo no me falla, la cuarta vez que me lo dicen; pero a mí ya no me genera mucha gracia.

Ser puto no tiene por qué ser “una verdadera lástima” para las mujeres heterosexuales. Antes, me reía entrelabios y leía aquello como un halago. Ahora no.

Recién me lo dijo una flaca que labura conmigo. Estábamos en la cocina ,y el entorno se prestaba para que ella apreciara cómo preparo café y deduzca cómo cocino para mis cenas. Le respondí con el mismo condicional; y le presumí con que para mí es una lástima que Stipe Erceg no sea gay. “¡Encima te gustan ‘Los Edukadores’!”, dijo antes de cerrar la puerta.

Oficinistas

Publicado en Café y corbata por mrpepitos en Noviembre 24, 2009

Desde que llegué a esta oficina estoy pensando en que siempre, en todos los laburos, se dió la “casualidad” de tener como compañera a una oficinista que ame ese rol. Es una constante de mi historial.

Me cuesta entenderlas. Para mí, una solución no siempre debe de tener un problema. Para mí, un trabajo en una empresa; es una funcionalidad ajena (privatizada), no me suma. No entiendo ni de corridas ni de reuniones ni de cafés ni de nada que se pinte de ejecutivo. Yo no puedo estar ocho horas seguida metido en un escritorio, enviando mails a desconocidos y asistiendo a la digitalidad de esa burocracia.

Hay “pasiones” que me cuesta “admirar”.

Corridas

Publicado en Diario por mrpepitos en Noviembre 21, 2009

Me jode saber que cuando vayamos al recital del otro día no vamos a poder abrazarnos ni besarnos como en el sillón del bar, donde sí nos lo permiten. Espero que la cerveza nos amontone las ganas para que todo nos chupe un huevo. Si el cana nos echa de nuevo, corramos.

Sí hermoso, hay muchas cosas por cambiar en nuestro lugar y después en nuestro país.